DÍA DEL IDIOMA: LA OBRA DE CERVANTES

Luego de la Biblia, El Ingenioso Hidalgo Don Quijote de la Mancha ha sido el libro más editado y traducido de la historia.  Su autor Miguel de Cervantes Saavedra, un hombre normal que se atrevió en la Edad Media a dejar de lado las aventuras legendarias y elaborados poemas para dar paso a otro estilo de literatura que se burlaba de las historias caballerescas reinantes en la época. Para Cervantes, el estilo de las novelas de caballerías era pésimo, y las historias que contaba eran alocadas.

En su obra, es Don Quijote un pobre hombre (pero ávido lector), que de tanto leer se le secó el cerebro, y se sumergió tanto en las historias que leía que terminó por creer que era un caballero andante. Continuando con la sátira, Don Quijote como buen caballero, necesitaba de un caballo, por lo que saca de un establo a su pobre caballo al que llamó nada más y nada menos que Rocinante. No podía faltar la doncella que había que rescatar, para eso convierte el recuerdo de una campesina de la que estuvo enamorado, en la hermosa Dulcinea del Toboso, toda una doncella. También necesitaba a un escudero, para eso se consiguió a un labrador ignorante y práctico llamado Sancho Panza.

Miguel de Cervantes Saavedra logró construir una obra que reflejaba la sociedad de su tiempo y el comportamiento humano, quería fomentar la conciencia crítica,  y una nueva identidad social, alejada de las historias irreales de caballerías, por esta razón fue reconocido como la máxima figura de la Literatura Española y el Quijote como la primera novela moderna y una de las mejores obras de la literatura universal.

Y para terminar este artículo, nada más adecuado que un punto.

Por Carolina Arteta Martínez – 8B